The Skatalites. Barcelona
¿Tiene sentido que a estas alturas de la obra, sin Tommy McCook, Rolando Alphonso o Lloyd Brevett, The Skatalites sigan haciendo giras?
Rotundamente sí.
Siguen llenando salas como el primer día, su estilo musical sigue fresco como una rosa y los nuevos jóvenes elementos reclutados dan tal firmeza y vigor que les permite gozar de un buen presente e incluso mirar hacia el futuro con la tranquilidad de saber que cuando a Lester Sterling, Lloyd Knibb o Val Douglas les empiecen a fallar las pilas (de momento las alcalinas están llenísimas de energía) su proyecto seguirá vivísimo.
En cuanto al repertorio que llevan actualmente en su maleta de gira es más o menos el mismo de siempre.
El mágico inicio con “Freedom Sounds”, aquí sí que se nota la ausencia del maestro de ceremonias Lloyd Brevett, un “Rock Fort Rock” por aquí, un “Pussy Cat» por allá, un festivo “Message To You Rudy” o la irremediable y pelín odiosa para un servidor “Guns Of Navarone”.
Como si se tratara de un intermedio, siempre aparece hacia la mitad del show la encantadora Doreen Shaffer para ofrecer su habitual repertorio de Rocksteady.
Querida Miss Shaffer, desde el fondo del corazón de un admirador de tus canciones y de tu humilde pero cálida y sugerente voz acepta estas palabras: No estaría mal dejar por una temporada el “Sugar, Sugar”, “Turn Your Lamp Down Low” o “Nice Time” descansando en un cajoncito, creo sinceramente que aunque son preciosas merecen un descanso.
Por lo demás tu presencia dentro y fuera del escenario sigue siendo un privilegio.
De todas maneras el público disfruta con esta selección, corea unos estribillos que no tienen letra, salta hasta tocar las lámparas colgantes del edificio y baila, baila, baila.
Quizás sea una situación de no riesgo por parte de una banda que utiliza poco la pedagogía y se limita a triunfar mojándose sólo el tobillo.
¿Gozaría igual el respetable si se lanzaran a desenterrar maravillas como “I Will Always Love You” o “Musical Rampage”?.
Si no se prueba no se sabe, aunque me temo que la mayoría no está para innovaciones.
En cualquier caso, es imposible no dejarse arrebatar de nuevo por el eterno “Latin Goes Ska” y sobre todo si está tocada a las mil maravillas por unos músicos excelentes. De los que destacan la nueva sección de vientos.
El ya fijo Kevin Bachelor a la trompeta y los nuevos Andrae Murchison al trombón y el maravilloso Azemebo “Zems” Oshikena al saxo tenor. Un músico de origen africano que ya lució sus artes con Jazz Jamaica que sopla que soplarás invadió el local de “solos” estratosféricos llenos de potencia, musicalidad y de un subyugante regusto a Fela Kuti.
Unos “solos” que son marca de la casa y que el público soporta y jalea porque son parte de la esencia de su música y eternamente disfrutables.
Esto es música. This is Jazz!!
Texto: Barracuda
Fotos: Laia Buira




