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Rototom Sunsplash. 15 y 16 de Agosto

Enviado por el 17 agosto, 2012 – 16:57 Comments

“Decían que no llegaba pero llegó”. La tercera edición española del Rototom Festival, la que celebra el 50 aniversario de la independencia de Jamaica, arrancó en olor de multitudes en una jornada previa al inicio oficial del evento.

Benicasim, hierve, se colapsa, se entrega en cuerpo y alma para recibir los primeros fogonazos de un festival que cambiará su faz por unos días.

Colas en las tiendas, bares repletos, botellones en fila india y de fondo un escenario en el que actuarán las primeras estrellas.
Dennis Alcapone & Winston Reedy son los primeros. Alcapone chulea y Reedy le acompaña a la melodía, sin alardes, corto en los agudos pero seguro en las armonías. Repertorio old school. Infalible.

A los Mighty Diamonds les pesan los años, quizás demasiado, pero “Africa”, “I need A Roof”, “Poor Marcus”, son tan grandes que revitalizan unas voces algo apagadas por el paso del tiempo.

La previa del festival, es una fiesta gratuita para todo el mundo y esencialmente “inna roots style”. El tercer espada es Pablo Moses, fiel a sus zapatillas de punto de la que empiezan a aparecer pollitos, el calor es sofocante. Sobrio, seguro de si mismo, consigue impactar con su estilo algo cansino pero envolvente. Para algunos es una sorpresa, para otros la vuelta a un sonido perdido.

¿Fin de fiesta? No. La masa se dispersa y acude a las fiestas  preparadas para rematara la noche. Imposible acceder a los bares, desgraciadamente no hay manera de agrandarlos, el gentío toma la calle y el caos se avecina. Vasos de plásticos y latas vacías modifican el paisaje. Ciertos líquidos amarillentos provocan cambio de aroma. Fiesta, si, libertinaje prohibido.

Si queremos pan gratis hay que ganárselo, con actitudes poco civilizadas cavamos una fosa de la que no saldremos. No pretendamos protestar sin dar ejemplo.

Corramos un tupido velo y dirijámonos hacia la puerta de entrada del festival oficial. Conviene relajarse.

Leemos en un boletín de Benicasim  que lo más destacado del festival son, Calle 13, Muchachito Bombo Infierno y The Wailers. ¿Cambio de programación? No, errata importante. No parece que el grupo de Bob Marley vaya a aparecer por estos lares ni el amigo “Nesta” tampoco, lo puedo jurar.

Es curioso que lo más relevante sean las propuestas que poco tienen que ver con el universo jamaicano, claro ejemplo para no llenarse la boca con frases del tipo: La pasión por el Reggae está en auge. No nos equivoquemos, seguimos pobres, pobres. Lo mestizo puede con el origen.

Saltimbanquis, malabaristas, un calor inhumano y un olor inconfundible a hierbabuena indican que no nos hemos equivocado, estamos en el Rototom Reggae Splash.

Cae, la tarde y refresca. Bonito, ¿no? Sí, pero falso, ni una brizna de aire acompañará a los artistas del Main Stage, ni al público que seguro llenará el recinto.

Son las ocho, la potente Ruff Cut Band ataca los primeros acordes y Derrick Morgan se dirige hacia al micrófono con bastón y acompañado. ¿Listos? ¡Fuego!

Los Jamaico-Británicos no son una banda pura de Ska y le faltan más metales pero se salen del lío con autoridad, Morgan estará bien arropado.

Los años pasan y el “padrino” está cada día mejor de voz, la vida al revés.

Potente, enérgico, con una garra inusitada, arranca con “Reggae Train” y no descansará hasta llegar a “Moon Hop”. Por el camino “The Conqueror”, “Blazing Fire” y demás clásicos. Lo que parecía a priori un relleno del cartel, empieza a subir enteros para ser uno de los diez mejores conciertos del festival. Eterno Derrick. Coloso Morgan.

Hablar de Beres Hammond es hacerlo no ya del mejor artista jamaicano actual, sino de uno de los mejores de la historia de la música parida en Jamaica.

Su status de estrella es indiscutible y no lo tiene por marketing, se lo ha ganado porque es el mejor. Sólo escuchar su voz a lo lejos, sin verle, provoca escalofríos, cuando aparece, el éxtasis se agranda.

Su repertorio es infinto, sin mácula, igual de buena es “No Goodbye”, con la que inció el show que “Step Aside”, “Standing In My Way”,  “She Loves Me Now”, “Full Attention” o “Tempted To Touch”, los tiros son siempre certeros, diana segura.

Manda sobre la Harmony House Band, templa, marca silencios, cambia de ritmo, su maestría cantora igual deslumbra en un ritmo lento que en uno más trepidante.

Se sienta en un monitor y canta “a capella” alguna estrofa de “Falling In Love All Over Again”, improvisa con “The Way We Were”, susurra “I Love You For Sentimental Reasons”, pone la piel de gallina con “Can You Play Some More”, recuerda épocas pretéritas en “She Loves Me Now” o “Tempted to Touch” y cuela su Hit “I Feel Good” para terminar en el cielo de los elegidos con “They Gonna Talk” y “Rockaway”. Fascinante.

No ocultaré lo obvio: soy un fan enfermo del señor Hammond pero no reconocer su grandeza roza el mal gusto.

No se inquiete la audiencia, también hay peros. El guitar-killer de turno, un bajo mal sonorizado y algún toque “mainstream” innecesario. A Beres ninguno, faltaría, me iban a quitar a mi el título de hooligan honorario, de eso ni hablar.

A ver quien es el guapo que lo quita del podio al mejor concierto. Parece una empresa utópica.

Sly & Robbie, Tyrone Downie y el sin par Ernst Ranglin, son elementos de enjundia y su virtuosísmo está fuera de duda pero la mezcla de Dub & Jazz con que obsequiaron a la parentela fue sosa y poco lúcida. Quizás no tocaron en el mejor horario y hacerlo después del vendaval Hammond no les favoreció pero dio la impresión que tampoco hubieran cuajado en otro momento.

Roobie Shakespeare se empeña en cantar y no es lo suyo, su socio Dunbar le debería dar un baquetazo de tanto y tanto para que se diera por aludido. Teniendo a Bitty McLean en el banquillo parece de risa que se siga empeñando en cantar.

McLean fue lo mejor del show con temple y unos agudos estratosféricos propios de los grandes, lástima que no le dieran más cancha.

Para el recuerdo quedará la enorme “Walk Away From Love” y los punteos del gran Ernesto, un modelo para los que sólo saben maltratar a una guitarra.

El fin de la jornada fue para los renacidos Morgan Heritage, reunidos de nuevo y con las miras puestas en un futuro que miran con optimismo.

Graps Morgan sentenció en Radio Rototom (no se pierdan las emisiones del equipo de Sound System FM) que han vuelto para quedarse. Están eufóricos, lucen camisetas en las que luce “The Return” y presentan su nuevo proyecto con gran ilusión. Está por ver si cuajará igual que su antecedente porque el exceso de rock con el que preñan su nuevos temas no da buenos augurios. Se confiesan admiradores de Van Halen y Ernest Ranglin, una mezcla un tanto imposible pero creíble para una gente que vive en Estados Unidos pero lleva en sus venas sangre jamaicana.

Su directo no ha perdido potencia y la prodigiosa garganta de Peetah está en la mejor forma. Habrá que estar atentos. Su trayectoria lo merece.

The Gramophone All Stars, Cham y Mungo’s HiFi acabaron de configurar el primer día de festival.

Aún queda mucha tela por cortar y aquí estaremos para hacerlo.

Mañana más y ¿mejor? Beres Hammond ha puesto el listón muy alto. Habrá que ponerse muelles para superarlo. Only the strong survive.

Texto: Barracuda
Fotos: Carlo Crippa y Ominonero