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Rototom Sunsplash. 21 de Agosto

Enviado por el 22 agosto, 2012 – 17:34 Comments

El festival está a punto de dar su campanada final y es hora de hacer unas ciertas valoraciones. No musicales, éstas pueden esperar hasta mañana pero si del funcionamiento del macro evento.

Desde que aterrizó en Benicassim, el Rototom Sunsplash, se ha ido convirtiendo en cuanto a organización en una maquinaria casi perfecta. Cierto es que reina el caos en algún momento, sin embargo todo se resuelve con una profesionalidad a prueba de bomba. Cuesta imaginar lo complicado que puede llegar a ser dominar un festival que cada día mueve a miles de personas. Todo se consigue a base de entrega, ganas y sobre todo por el amor a una causa que puede con todos los problemas que se le echen encima: El Reggae.

Al conductor del autobús festivalero, a los responsables de seguridad, a los técnicos, a los directores, a los servicios sanitarios y sobre todo a Claudio, Oriana, Pier, Sabrina, Teresa y Yago (la gente más cercana a un servidor), mis más sinceras felicitaciones por el trabajo bien hecho. Las valoraciones de los artistas entran en otro campo que nada tiene que ver con el organizativo. Si una guitarra desafina o al artista de turno se le atraganta una nota, sólo es culpa de una adversidad, no de los que lo han contratado.

Umberto Tozzi, insigne cantautor italiano: “Hay mucha música para bailar pero poca que emocione”. Singular declaración de alguien que no tiene nada que ver con el universo jamaicano pero que es una verdad como un templo y que va de perillas para encabezar lo que dio de si la sexta jornada del festival.

Caídos C-Sharp del cartel, la actuación de uno de los mejores artistas que ha dado no tan solo la reggae-music, si no la música negra en general se retrasó una hora.

Ese retraso respecto a la hora habitual del inicio de los conciertos fue ideal para que el aspecto que ofrecía la explanada principal fuese de primera magnitud.

Era una espinita clavada, nunca antes había actuado en nuestro territorio, para sus seguidores de toda la vida era el momento clave del festival, el placer de escuchar en directo al autor de “Truth And Rights”, uno de los tres mejores discos de la historia de Studio One y de los principales en la historia de la música popular.

No defraudó. Estaba por ver como respondería su voz y a pesar de alguna rugosidad en el registro grave, funcionó perfectamente.

Johnny Osbourne, era evidente de quien estábamos hablando, se acompañó de la habitual backing band del festival, la Ruff Cut Band. Mejorando pasadas prestaciones, estuvieron muy finos en la sección rítmica, imprescindible para asentar el sonido Rub-A-Dub con que nos deleitó el maestro jamaicano.

60’s, 70’s 80’s, 90’s, 00’s, esa su trayectoria, y lo repite varias veces en su actuación para demostrar que ha estado presente en cada momento de cambio que ha vivido la música fabricada en la isla del tesoro. Su repertorio se centrará, obviando los temas de Studio One, en su etapa vivida con el Dancehall más primerizo, el estilo con el que parece estar más a gusto actualmente.

Su inicio con “Rock It Tonight”, dará la primera pista por donde irán los tiros en casi toda su actuación.

Desde las primeras de cambio notamos un problema, la falta de metales y de coros, lo que no nos dejará disfrutar plenamente de sus canciones más melódicas, dicho problema afectará seriamente en la valoración final de un show que por otra parte mantuvo siempre un nivel alto de calidad y compromiso con el espectador.

“Pretty Blue Eyes”, “Can’t Leave Jah” (dedicada como no a Haile Selassie), “Fally Ranking” o “Ice Cream Love”, nos llevaron a recordar un estilo casi olvidado en la actual producción de música jamaicana.

Buscando instantes memorables encontraríamos “Purify Your Heart”, “Truth and Rights”, “Jah Promise” (en una interpretación extraordinaria, de lo mejor de todo el festival) o “Let Me In”.

Al que escribe estas palabras le emocionó especialmente la despedida final con un guiño al musical “The Sound Of The Music”, muestra definitiva del gusto y talento de un artista de categoría extra.

Como dijo Santi Palazzo de la emisora argentina La De Dios: Hemos escuchado un señor Rub-A-Dub.

Puntas de audiencia radiofónica estratosféricas, expectación máxima y locura generalizada para recibir desde Puerto Rico a Calle 13, dúo instalado en la cresta de la ola desde hace ya unos cuantos años y que vino a cubrir el espacio que el festival decide regalar a otras propuestas alejadas del reggae puro y duro.

Su discurso social y reivindicativo encaja perfectamente con la ideología del acontecimiento, no tanto su discurso musical, una amalgama de estilos de diferente procedencia.

A René “El Residente” y cabeza más visible del grupo no le gusta el “puto purismo” (según sus palabras), le interesa mucho más el cocktail de ritmos dispares pero que ellos intentan aunar en un sonido compacto que desechan etiquetar.

Profesionalidad, buen sonido y éxito total. El mayor forward del festival junto con Alborosie.

No bajó de intensidad la entrega del público para un artista que estaba destinado a ser  una de las grandes estrellas del Rototom Sunsplash: Tarrus Riley acompañado del inmenso en todos los sentidos saxofonista Dean Fraser.

El futuro está en sus manos, si su voz no se malogra y consigue mantener esa lucidez que le permite ser humilde, estamos ante el que seguramente será el mejor artista de reggae en los próximos años. Un cantante destinado a marcar época y convertirse en uno de los grandes iconos Made In Jamaica.

The Congos y todos los viejos maestros lo adoran y Mr. Fraser le hace de mentor, no puede tener mejor garantes.

Desde los primeros compases de “Shaka Zulu Pickney” ya nos percatamos que aquello iba muy en serio y que el soporte musical era lo mejor que había pasado por el Main Stage.

Pletórico de facultades y siempre mostrando gran conexión con el público, empezó a desgranar un repertorio que comienza a ser imprescindible. Canciones que seguramente perdurarán con el paso de los años. Para Riley las palabras “usar y tirar” no significan absolutamente nada.

“Protect The People Jah”, el medio tiempo “Stay With you”, “She’s Royal”, “Good Girl Gone Bad” o “Africa Awaits”, en la cual acabó de demostrar su enorme talento vocal, son ejemplos de canciones que perdurarán en la memoria popular durante mucho tiempo. Directo al Top de lo más selecto de siete días de festival.

El eléctrico Ricky Trooper en el Dancehall, Kenny Nots, Blackboard Jungle y Leones Humildes en la Dub Station y el legendario productor de Randy’s, Clive Chin que protagonizó la sesión de más calidad vista estos días, en el Ska Club, completaron la jornada.

Mañana mas y ¿mejor? Parece todo el pescado vendido pero siempre podemos esperar alguna sorpresa. Que así sea.

P.D: Mis tres años trabajando en el Rototom Sunsplah me han marcado profundamente. Obviando momentos malos provocados por la intensidad vivida, conciertos flojos o algún instante de bajón debido al calor que soporta esta zona del mapa, la experiencia no puede ser más gratificante.

Habrá muchos que dudarán sobre la grandiosidad del evento, la falta de artistas más modernos o muchas más cosas pero créanme, vivir un festival de estas características es algo inolvidable y necesario para sobrevivir al menos unos cuantos meses.

Lo positivo puede con lo aciago. Si pueden no lo duden, vengan el año próximo a Benicàssim, se sorprenderán.

Texto: Barracuda
Fotos: Luca Valenta y Carlo Crippa