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The Skatalites en Barcelona

Enviado por el 15 noviembre, 2012 – 11:38 Comments

Debo haber visto The Searchers (Centauros del Desierto) más de una decena de veces, aún así cuando percibo a Ethan Hawke (John Wayne) llegar desde el horizonte, mientras suena la música de Max Steiner, sigo estremeciéndome. Algo similar me sucede cuando empiezan los conciertos de The Skatalites y escucho las primeras notas de “Freedom Song”, una sensación de alegría, emoción y nostalgia recorren todo mi cuerpo, parece que el tiempo no hubiese pasado, ocurre cómo si fuera la primera vez.

Por desgracia ya nada es igual. De los componentes originales sólo queda Lester Sterling a quien apoya en edad y grandeza Doreen Schaffer pero el recuerdo de una de las principales formaciones de la música popular del siglo XX, sigue enganchado a nuestras mentes.

No existe un motivo especial para sentarse en el sofá y admirar la obra maestra de John Ford, tampoco lo hay para desplazarse a admirar el enésimo show de los jamaicanos, pero siempre existe una pequeña motivación para olvidarse del latiguillo habitual de: “será lo mismo de siempre, para que ir, da una pereza….”.

En esta ocasión, la gira conmemora su 48 aniversario y sirve para presentar su nuevo disco “Walk With Me”, es un decir, ya que al menos en Barcelona no sonó ni una de sus notables composiciones. Un problema que llevan de lastre desde siempre y aunque al público no parezca importarle, (la algarabía mezclada con locura presidió todo el concierto), se antoja un debe de consideración. Tampoco estuvo muy fino Natty Frenchie, su guitarrista quien se animó exageradamente en la adaptación del tema original de James Bond.

Otra motivación extra era comprobar si las prestaciones de Antoine Travis, el trompetista substituto de Kevin Bachelor, harían olvidar las de su predecesor. Travis es un buen músico, de excelente estilo y cuidada técnica, aún se le nota algo su bisoñez y no es tan buen entertainer como Bachelor pero salió  airoso de la prueba, al igual que el ya más experimentado Azemebo Audu que ofreció otra demostración de fuerza enganchado a su saxofón.

¿Quieren más razones de porqué sigue valiendo la pena ir a ver a The Skatalites? Doreen Shaffer es otra de ellas.

No cambia el repertorio ni que la maten pero su angelical voz sigue encandilando y además transmite una paz y un sosiego maravillosos.

Acabó su actuación entre merecidos vítores. Una gran dama.

Desde su saxo alto, salen notas que huelen a mar, arena, palmeras, cocos y cualquier cosa que se les ocurra que tenga que ver con una isla. La música caribeña no tiene secretos para él y lo demuestra noche tras noche, sacando acordes purísimos desde su pequeño instrumento. Lester Sterling es de los últimos músicos auténticos y verdaderos que quedan, aunque esto suene panfletario. Su “solo” en “Jamaica Farewell”, fue para guardarlo en una vitrina y adorarlo a perpetuidad.

Cuando él ya no esté, The Skatalites ya no tendrán sentido, por eso merece la pena disfrutar con calma cada uno de sus estremecedores soplidos.

Aspecto técnico: Acostumbramos a tener como vicio, a veces justificado, lanzar la crítica fácil y habitual de: “Esta sala no suena bien”, cuando de hecho no siempre es así. El encargado de llevar a buen puerto el sonido del Music Hall, aprobó sobradamente su examen y consiguió que un recinto que semanas antes nos había torturado los tímpanos (Romain Virgo), sonara, sino a las mil maravillas, más que decentemente.

De esta manera, “Latin Goes Ska”, “Rockfort Rock”, “Russians Are Coming” o “Phoenix City”, pudieron llegar a la concurrencia, con la mayor nitidez posible. Un público que reventó el club barcelonés, convirtiendo la velada en un auténtico fiestón. Porque no se olviden ustedes, antes, ahora y siempre, las funciones de aquel grupo que empezó a encandilar en los años 60, serán siempre un festejo escrito en negrita y con letras mayúsculas.

En el memorable final de The Searchers, Ethan Hawke se dirige nuevamente hacia el horizonte después de haber completado su misión, Lester Sterling también ha cumplido su misión de sobras pero se resiste a que aparezcan los títulos de The End. Mientras eso no suceda, disfrútenlo cómo si fuera la primera vez.

Texto: Barracuda
Fotos: Laia Buira