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Kiddus I, Topsy Turvi World

Enviado por el 10 octubre, 2013 – 19:52 Comments

Layout 1Perdurable: Lo que dura siempre.

Coyuntural, de usar y tirar, prescindible, de aquí a un mes nadie se acordará de ello, etc. Palabras y frases que sirven para definir muchas de las apuestas musicales que llegan a nuestros angustiados oídos casi diariamente. Situados dentro del síndrome Pablo Alborán en el que todo sube cual misil y se diluye tan rápidamente como una pompa de jabón, descubrir un producto de  los que nos acordaremos tiempo indefinido, más que una brisa de aire puro o una bendición divina, parece un truco de magia.

Tierra de grandes talentos pero también de globos hinchados demasiado deprisa con su consecuente rápida explosión final, Jamaica posee desde hace 69 años, un  grandioso prestidigitador demasiado escondido para el gran público que ha ido tejiendo su leyenda a base de un trabajo quizás escaso pero de enorme relevancia. Frank Downding, más conocido por , es un superviviente de la mejor generación del Roots-Reggae jamaicano, aquella que pese a la llegada de electrónica, mal utilizada, y gritos inaceptables, ha aguantado el paso del tiempo con una categoría y dignidad a prueba de cualquier desafío estilístico. La única que puede utilizar la palabra Reggae sin necesidad de enrojecerse. Prueba de todo ello es la aparición de “Topsy Turvy World”, su último trabajo que no tan solo es el mejor disco de Reggae del año, siempre desde el punto de vista del que escribe estas líneas, sino con seguridad la más brillante muestra de Roots de la última década.

“La motivación para crear Topsy Turvy World, es el estado del mundo actual. Mostrar de que manera nuestros líderes políticos se están equivocando e intentar provocar en ellos un cambio de dirección. La avaricia de los gobernantes está utilizando la tecnología para hacerse aún más ricos y causar estragos a la madre tierra”.

Kiddus 2

Kiddus I no necesita utilizar los manidos y efectistas discursos que usan muchos artistas de Reggae para lanzar dardos envenenados e intentar concienciar de una vez por todas a una clase política que no quiere recuperarse de su crónica enfermedad. El poeta y cantor jamaicano que nació en Saint Mary Parish, susurra sus palabras con una sencillez no exenta de solemnidad que quita el aliento desde el primer suspiro, consiguiendo ofrecer al sensible oyente un placer inusual para los tiempos que corren. Su voz suena madura, a ratos quebrada, pero transmite verdad verso tras verso.

Topsy Turvy World se grabó en Colonia (Alemania) de la mano del productor y baterista de la Jin Jin Band, Martin Pauen. Junto a ellos Kiddus interpretó doce temas de su propia autoría y una exquisita versión de Thin Line Between Love And Hate, clásico de The Persuaders.

Kiddus hubiera conseguido un buen producto sólo con la banda teutona, pero necesitaba de sus colaboradores más íntimos, sus amigos de siempre, para lograr el sonido que deseaba y que a la postre sirvió para convertirlo en una obra maestra.

Kiddus I 6El equipo formado por Aston “Familyman” Barrett, Tyrone Downie, “Sticky” Thompson y su inseparable camarada de toda la vida Earl “Chinna Smith”, consiguió acompañar las palabras del cantante con una sutileza y exquisitez encomiable, sin estridencias, atonalidades vanas, ni recursos técnicos vacíos.

Trying, el primer corte, suena indefectiblemente a  Bob Marley. Un redoble poderoso se combina con los metales y el bajo inconfundible de Barrett para llevarnos al sonido que más conoce Kiddus y que ha sido su compañero de viaje durante toda su vida: el Roots más clásico. El sabio lector no debería engañarse, sonar a clásico no significa sonar a viejo y el nuevo disco del jamaicano, en ese sentido, es de una modernidad aplastante.

“Open Your Eyes, Open You Eyes, Your Eyes”, canta Kiddus con emoción y el coro femenino le responde: “Rocky, Rocky And Rough”. Estamos en Road Of Life, el tema más estremecedor del álbum y uno de los mejores escritos en años. Teclados evocadores, vientos precisos y unos coros de musicalidad extrema, de los que ya no se llevan.

Kiddus 4No desmenuzaremos todas las canciones por el factor sorpresa y para provocar la investigación sonora del oyente, pero sí nos permitiremos unas sugerencias: Deléitense con la majestuosa guitarra de “Chinna” en Life Is Riddim, bailen con el ritmo juguetón de Topsy Turvy World y recréense con la calidad de Teach Me Right o Tell Me What You Know, no se sentirán defraudados.

El gran Kiddus I se ha sacado de la chistera su mejor faena desde Graduation In Zion y eso es hablar de altos vuelos. Ahora sólo falta que la saque a pasear y si es posible acompañado de la pléyade de enormes músicos que lo escoltan en este auténtico “Tour de force”. Nuestras almas lo agradecerán imperecederamente.

A Theodore.

P.D: Este artículo no hubiera sido posible sin la colaboración especial de Thunda. Agradecimientos infinitos.

Texto: Barracuda

Fotos: Alain Skanka Hottat

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